Cuando sea grande quiero ser diplomático

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Parece mentira que en un estado pobre y con las necesidades que tienen muchos uruguayos para sobrevivir, hayan otros que la pasan bomba a toda orquesta ganando sueldos en dólares en los más diversos destinos del mundo. Nos estamos refiriendo a nuestro personal diplomático, que bastante dinero le sale al Pueblo uruguayo.

Hace años que el Presidente Tabaré Vázquez, dijo que iba a cerrar las embajadas que no vendieran ni una caja de fósforos, pero han pasado años de gobiernos del Frente Amplio y no solo no se han cerrado las embajadas al pedo que tenemos por todo el mundo, sino que se han incrementado.

Sin embargo en esta campaña electoral Tabaré Vázquez anunció que en su próximo gobierno reducirá lo más que pueda los representantes políticos en las embajadas.

Sobre el tema, el futuro ministro de Relaciones Exteriores, Rodolfo Nin Novoa expresó en forma pública que una de las directivas presidenciales es que la cancillería sea un “agente comercial” que busque mercados en forma permanente. En ese marco, el futuro ministro de Relaciones Exteriores designará funcionarios de carrera y técnicos y en menor medida embajadores políticos.

En tal sentido, aseguró que uno de su objetivo será “reducir todo lo que se pueda el número de representantes políticos que en la actualidad se encuentran en misiones diplomáticas”.

Sin embargo en los últimos tiempos las misiones diplomáticas (embajadas y consulados) proliferaron y tenemos varias misiones nuevas en el extranjero.

Por ejemplo podemos citar que el año pasado, el gobierno decidió abrir una embajada en la República de Angola en plena África, con la finalidad de iniciar “un proceso de profundización de las relaciones bilaterales con todos los estados de África Subsahariana, y designó a Álvaro González como su representante diplomático”.
Oficialmente el Gobierno de Mujica estableció en un comunicado a que esta apertura de una embajada en Angola “se trataba en un intento de fortalecer los lazos diplomáticos, políticos, económicos y de cooperación, especialmente tras la radicación de algunas inversiones directas angolanas en el sector productivo de Uruguay”.

Otra nueva sede con embajada fue la abierta en Palestina, donde fue nombrado como embajador al señor Enrique Ribeiro. Esta nueva embajada no fue muy bien vista por Israel, que tiene una guerra cuenta con la nación palestina.

Pero vayamos a lo que tenemos que pagar todos los uruguayos con nuestros impuestos, porque cada embajada nos cuesta decenas de miles de dólares, que se gasta en personal diplomático, en todo tipo de gastos como ser teléfonos, combustible, alquileres, etc.

Agreguemos el gasto de funcionarios como ser auxiliares administrativos, cancilleres y otras contrataciones.

Casi ningún uruguayo sabe a ciencia cierta cuanto nos cuesta cada embajada o cuánto gasta un embajador en combustible o cuanto percibe de sueldo. ¿Y el personal que trabaja en esa misión? Todo esto es un misterio para el común de los uruguayos y hasta para los propios periodistas.

Por ese motivo le vamos a revelar algunos gastos que le pagamos todos los uruguayos, a esos seres privilegiados, que se pasan de cena en cena y de evento en evento en algunas ocasiones muy alejados de nuestro país y que no consiguen justamente, vender ni una caja de fósforos, como dijo Tabaré Vázquez.

Parte de los beneficios de nuestros diplomáticos se encuentran especificados en el decreto 71/1991/ del 5 de enero del año 1991 (como quien dice, un regalito de Reyes).

En ese decreto se dice bien clarito, que “El Estado se hará cargo del 80% de los gastos de vivienda de los funcionarios de categoría inferior a la de Jefe de Misión, que desempeñen funciones diplomáticas o consulares en el exterior.

El monto de dicha ayuda no podrá exceder el 25% del total de los ingresos mensuales del funcionario.

El Ministerio de Relaciones Exteriores, por resolución fundada, podrá determinar aquellos destino cuyos mercados inmobiliarios presente escasez de oferta o precios muy elevados. Con relación a ellos, el tope establecido en el inciso anterior podrá ser elevado al 35% de los ingresos o incluso, en los casos más difíciles, el Estado podrá hacerse cargo del 100% de los gastos de vivienda”.

En este caso estamos hablando de que el alquiler se les paga a funcionarios que no son embajadores, como pueden ser agregados culturales, militares (que los hay y mucho).

Luego se prosigue explicando en el decreto que “Se entenderá por gastos de vivienda todas aquellas erogaciones que deba efectuar el funcionario para usufructuar una casa habitación, incluyendo el depósito en garantía, la comisión inmobiliaria siempre que la misma esté estipulada por ley o como una obligación contractual, el precio del arriendo establecido en el contrato de que se trate, el precio de garaje, en el caso de que el mismo no estuviera comprendido en el contrato referente a la vivienda y otros de similar naturaleza”

O sea que los uruguayos trabajadores les pagamos a estos señores hasta el garaje donde guardan sus vehículos.
También se agrega que al contratar su vivienda el funcionario deberá ajustarse a las siguientes pautas:

a) El contrato deberá adecuarse, en lo que sea conciliable con la legislación local, al “contrato tipo” que con carácter general elabora la Cancillería;

b) El contrato de arrendamiento podrá prever la modalidad de compra arriendo según el mecanismo de “leasing” siempre que el beneficiario de la propiedad sea el Estado;

c) En todos los casos, el contrato solo podrá ser firmado ad referéndum de la posterior aprobación del mismo por la Cancillería;

d) Cuando el contrato haya sido extendido en idioma extranjero deberá remitirse para su aprobación acompañado de la respectiva traducción al español.

e) Enviar al comienzo de vigencia del contrato conjuntamente con éste, la información del tipo de cambio al día de la firma del mismo y los recibos correspondientes al depósito en garantía y a la Comisión Inmobiliaria.

Luego que los funcionarios se van de una embajada o consulado en el extranjero y deje definitivamente de ocupar la vivienda contratada, “deberá prever se remita al Ministerio de Relaciones Exteriores constancia del respectivo propietario o

Administrador en la que éste manifieste que recibe la vivienda de conformidad y que nada tiene que reclamarle por ningún concepto”

Pero los beneficios no quedan allí nomás puesto que se expresa en el mismo decreto que: “Previo a la partida del funcionario hacia el destino que le ha sido asignado se le adelantará el equivalente a tres meses de tope de sus haberes, de acuerdo el artículo 1 del presente decreto, a efectos de que pueda afrontar los gastos iniciales.

Este adelanto será ajustado por los correspondientes servicios de la Cancillería, en oportunidad de ser aprobado el respectivo contrato relativo a la vivienda del funcionario”

Estos funcionarios reciben 3 meses de sueldo, todo junto, como adelanto para afrontar gastos por el traslado a otra misión.

También se aclara que “la ayuda para gastos de vivienda se reajustará el 1º de abril de cada año, tomando como base el costo correspondiente al mes de enero inmediato anterior, en su equivalencia en dólares, al tipo de cambio del primer día hábil de dicho mes y año y el total de ingresos percibidos por el funcionario en el mismo mes de enero”

Tenemos que saber también que a los efectos del reajuste anual a que refiere el artículo anterior, el jefe de misión remitirá a la Cancillería, antes del 5 de febrero de cada año, la información relativa al monto de los gastos de vivienda pactados por cada uno de los funcionarios de su jurisdicción a ser abonado en el mes de febrero de dicho año, moneda en que está expresado y tipo de cambio con respecto al dólar americano al primer día hábil de ese año.

El incumplimiento del presente decreto por parte del Jefe de Misión o del funcionario se considerará falta grave. Si el incumplimiento fuere imputable al funcionario referido en el artículo 1, se le retendrán temporalmente o suprimirán definitivamente-según la gravedad del caso- la futuras partidas de ayuda para gastos de vivienda hasta tanto regularice la situación.
Pero el decreto antes analizado ha sido modificado por el gobierno actual con el decreto 133 del 15 de mayo de 2006.
Por razones de buena administración y economía se modifica el artículo 5 del decreto antes vigente y se dice que se deben de rendir por separado de cada una de las partidas. En ese rubro se debe rendir:
a) Alquiler de oficina de la Cancillería y oficina Consular.

b) Alquiler de residencia del jefe de la Misión (embajador).

Luego vienen las partidas de contratación de Cancilleres y Auxiliares Administrativos:
a) Cancilleres.
b) Personal auxiliar administrativo que preste funciones permanentes en la misión.
TAMBIÉN LES PAGAMOS LA MUDANZA
Como si todo esto fuera poca cosa, el funcionario del Ministerio de Relaciones Exteriores que sea destinado para ocupar un cargo diplomático, como de Jefe de Misión Permanente, además de recibir los pasajes para él y su familia hasta la ciudad de destino, tendrá derecho a las siguientes compensaciones:
a) Cuando se trate de funcionarios que salgan por primera vez de la República destinados a prestar servicios en una misión diplomática permanente o en una Oficina Consular, medio mes de sueldo de su cargo presupuestal por cada miembro de su familia, incluido el funcionario, para equipo de viaje, hasta un máximo de tres.
b) tres meses de sueldo presupuestal para gastos de alojamiento provisorio y de instalación de la residencia y de las oficinas de la Misión. Esta asignación podrá ser reducida en un 50 % cuando el edificio en que está alojada la Misiónsea propiedad del Estado;
c) El pago del embalaje, transporte de puerta a puerta y seguro de los efectos personales, muebles, libros y demás enseres de casa y familia, incluidos los gastos de despacho como asimismo del flete, por exceso de equipaje, cuando el transporte se realice por vías marítimas, fluvial o terrestre, dentro de la siguiente escala:
Hasta 18 metros cúbicos por el funcionario;
Hasta 8 metros cúbicos por su cónyuge,
Hasta 3 metros cúbicos por cada uno de los demás miembros de la familia.
Cuando el viaje se efectúe por vía aérea, se abonará por concepto de exceso de equipaje, además de los gastos mencionados el importe de hasta 20 kilogramos por el jefe de Misión y 10 por cada uno de los miembros de su familia.
Cuando el flete sea calculado total o parcialmente por peso y no por volumen, se compensará a razón de 200 kilogramos por metro cúbico.

Como nos enteramos, a estos señores privilegiados, les pagamos hasta el flete de sus mudanzas.

LOS GASTOS DE LAS OFICINAS CONSULARES

Nuestro país tiene muchas oficinas consulares en diversos lugares del mundo, no solamente embajadas y en estas oficinas el Estado uruguayo, o sea todos nosotros, pagamos los siguientes rubros:

a) Adquisición de muebles, instalaciones y máquinas de oficinas.

b) Conservación y reparación de máquinas, muebles e instalaciones.
También pagamos con nuestros impuestos los siguientes rubros:
a) Publicaciones de carácter oficial, impresión de formularios y folletos.

b) Adquisición de materiales y útiles de oficina.
c) Gastos de franqueo, valija diplomática, telegramas y telex oficiales.
d) Electricidad, teléfono, gas, agua corriente, calefacción y refrigeración. Se aclara que sólo se admitirán llamadas de larga distancia cuando medien razones de servicio, debiendo determinarse en cada caso el destinatario de la causa de la llamada.

e) Reparaciones en la sede que sean cargo del inquilino, previa autorización del ministerio de Relaciones Exteriores.
f) Chófer y personal de limpieza, mensajería, portería y vigilancia.
g) Materiales para limpieza y aseo de las oficinas.
h) Contratación de trabajos administrativos y técnicos a término y para un objeto definido y que no tengan carácter de la retribución de servicio.
GASTOS DE LA RESIDENCIA
a) Hasta el 30% de los gastos de teléfono. En casos excepcionales debidamente justificados (visitas oficiales de autoridades nacionales que se alojen en la residencia o casos extraordinarios de similar naturaleza) el ministerio de Relaciones Exteriores podrá autorizar la imputación del costo total de las llamadas telefónicas internacionales que se efectuaron.

b) Hasta el 50% de los gastos de electricidad, gas, agua corriente, calefacción, refrigeración e impuestos y tasas municipales cuando corresponden.

c) Rubros salariales, beneficios sociales y obligaciones previsionales patronales de hasta dos personas de servicio para cumplir tareas de cocina, limpieza y afines. En casos extraordinarios del ministerio de Relaciones Exteriores podrá autorizar la contratación de más personal, cuando existan circunstancias que lo justifiquen y siempre que no signifique aumento de la partida correspondiente.
GASTOS VARIOS
a) Gastos de traslado y de esta vía derivados de viajes oficiales dentro de la jurisdicción debidamente justificados mediante explicación en la documentación correspondiente. Lo gastos de estadía deberán documentarse en forma y no podrán exceder al tope del viático asignado para el lugar donde se realice el viaje.

b) El importe de hasta 250 litros de nafta mensuales para uso oficial de la misión diplomática.

c) Reparación y mantenimiento de vehículos de propiedad del estado uruguayo.

d) Alquiler de vehículos en casos especiales y debidamente justificados para uso oficial y mediante constancia en la documentación correspondiente.

e) Ayuda consular a compatriotas necesitados, incluso actos de repatrío previa autorización de la cancillería siempre que se encuentre debidamente documentada.

f) Gastos extraordinarios no previstos en el presente artículo que por su naturaleza no pueden conceptuarse de representación o etiqueta y que no se efectúen con habitualidad.

g) Gastos de mantenimiento y reparación de edificios propios, siempre que no se tenga partida específica para este tipo de gastos.

Como podemos apreciar los gastos del estado uruguayo en las misiones diplomáticas que tiene repartidas por todo el mundo son bastante cuantiosos, máxime si tenemos en cuenta que se trata de un estado pequeño como el nuestro.
A los señores embajadores que ganan suculentos sueldos les pagamos hasta el servicio de limpieza y sus aportes jubilatorios.
Increíblemente este decreto 133-2006 lo firmó cuando era Presidente Tabaré Vázquez, la misma persona que dijo en su momento que iba a cerrar toda embajada que no vendiera ni una caja de fósforos y que ahora manifiesta que las misiones diplomáticas tendrían que ser un agente su comercial que busque de mercados en forma permanente.
Vamos a ver cuánto de lo prometido se cumple y cuánto, sólo queda en promesas…

Recordemos que Mujica cuando sumió dijo lo mismo, que se terminaba el despilfarro, pero luego terminó gastando más que el gobierno anterior de Vázquez.

Escrito por El Bocón

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