La herencia maldita del Pepe

0
1057

UPM reclama beneficio tributario que se concedió a Montes del Plata .Otra vez la herencia maldita se las dejó el Pepe

Desde el nuevo “gobierno de cercanía”, lejos de los reales interesados en UPM2, Vázquez ayer confirmó desde La Teja, que la diferencia con la pastera, es por el Impuesto al Patrimonio.

El escollo de la negociación que estuvo en la fase uno de las negociaciones, fueron nuevos requerimientos a exoneraciones correspondientes al pago del Impuesto al Patrimonio (IP) por parte de UPM.

Tampoco es un pedido ilógico el realizado por UPM-Kimmene, ya que si bien en la primera planta obtuvo beneficios, luego en el gobierno de Mujica, Montes del Plata obtuvo aún más y eso es lo que hoy reclaman los finlandeses. No con retroactividad, pero si igualdad de condiciones.

MONTES DEL PLATA, MUJICA Y LA PRODUCCIÓN NACIONAL.

Otra vez la herencia maldita se las dejó el Pepe

El problema es que esas exoneraciones dadas por Mujica, una más de las desprolijidades de su gobierno, creó una desigualdad entre los productores nacionales de madera y lo que producían las empresa subsidiarias de Montes del Plata.

Es decir lo que planta en árboles Montes del Plata, con un grupo de varias empresas subsidiarias de la misma inversión como lo son: Eurofores; Stora Enso Uruguay; Forestal Cono Sur; El Esparragal Asociación Agraria;  además de Zona Franca Punta Pereira; Celulosa y Energía Punta Pereira; Terminal Logística e Industrial de M-Bopicua; y Ongar SA (todo el grupo en sí), está brutalmente exonerado de Impuesto al Patrimonio. Esto lo admitió el Ministro de Economía Fernando Lorenzo, durante el gobierno de Mujica.

Es decir, vienen, invierten, plantan y no pagan nada de Impuesto al Patrimonio, mientras que los que invierten en forestación por medio de empresas uruguayas, sí tienen que pagarlo.  Un negocio que se convirtió en desigual para los productores uruguayos y mucho más rentable para los extranjeros, que no pagan nada.

En pleno gobierno de izquierda, se le otorgó un beneficio excepcional, a las entre 140 a 150 mil hectáreas que tiene Montes del Plata (latifundista si lo hay) para compensar de esta manera lo que deben pagar como cualquier productor en un impuesto creado por el FA, llamado  el Impuesto a la Concentración de Inmuebles Rurales (ICIR)

UMP-ex Botnia

Allí la cosa es diferente, si bien no pagan IP en la producción de la celulosa, en el 2005 no se les permitió incluir en el paquete de beneficios las grandes plantaciones que maneja UMP en la empresa subsidiaria Forestal Oriental.

Esa producción en pleno suelo nacional (recurso finito que se desgasta con la extracción masiva de monocultivos que dura entre 15 y 20 años y dejará la tierra con importantes consecuencias de pérdida de nutrientes y minerales), paga el impuesto igualando de esa forma a las producciones nacionales.

Hoy esa empresa produce entre el 67% y el 75% de lo que abastece a su planta en Fray Bentos, pero paga lo  mismo de Patrimonio que los particulares uruguayos que proveen el resto. Además ese entre 25% y 33% que ellos compran a los productores uruguayos, que se dividen entre 180 a 200 productores.

¿Qué sería lo justo?

Primero que lo justo es que todos paguen lo que es de todos, más cuando se trata de recursos que heredarán las futuras generaciones.

Lo siguiente es que se igualen las condiciones a todos los participantes de un mismo nicho de mercado en lo que a tributos corresponde.

Como a Montes del Plata no se le pueden modificar los contratos, por eventuales juicios que recaerían sobre el Estado, el gobierno debería aceptar la propuesta de UPM y exonerar a la empresa subsidiaria Forestal Oriental, pero…. también a la producción nacional. Eso sí sería lo justo, todos medidos con la misma vara.

El problema que eso significa un montón de plata, que el Estado no recibiría por lo menos por 15 a 30 años.

Eso sí…  el Estado tiene que pagar todos sus gastos, como siempre,  por lo tanto el dinero que falte lo debemos poner todos de nuestros bolsillos, los que nada tenemos que ver con los brillantes negocios de los gobiernos nacionales.

Porque digo brillantes, porque sin color político, pese que el FA fue el que peor metió “la pata” en esto, exoneran tanto a los inversores, que poco dejan al Uruguay, nada más que trabajo en mano de obra, pero para colmo Mujica creó desigualdades entre no solo los inversores, sino entre los propios productores nacionales. Una metida de pata más, para agregar a la larga lista Pluna, Alasuy, Fondes  financiando a empresas inviables… y muchas más que las pagamos entre todos y las seguiremos pagando.

Tenemos que terminar con los gobiernos que sólo piensan en cerrar sus números beneficiando solo a los inversores extranjeros, que se preocupan más de los de afuera que de los que vivimos aquí y todavía nos quieren engrupir que eso traerá mayores riquezas para el país.

¿Te ha gustado nuestro articulo?
Recibe promociones, noticias y más

Recibe en tu mail los mejores contenidos de nuestro sitio