La Archidiócesis de la ciudad colombiana de Villavicencio suspendió provisionalmente a más de diez sacerdotes católicos por presunto abuso sexual y se puso a disposición de las autoridades competentes «para colaborar con las investigaciones que tengan lugar en este caso».

La Arquidiócesis detalló en un comunicado que el pasado 14 de febrero un hombre mayor de edad «puso en conocimiento del organismo competente hechos contra la moral sexual de parte de algunos sacerdotes» que hacen parte de ella.

«La Arquidiócesis de Villavicencio inició un proceso de investigación preliminar y decidió Ad Cautelam suspender del ejercicio del ministerio sacerdotal a los sacerdotes implicados. Esperando el inicio de proceso canónico penal y respetándoles el debido proceso», agregó la información.

El organismo, que sigue «los lineamientos dados por el Papa Francisco y la Conferencia Episcopal Colombiana de tolerancia cero con los abusos sexuales de parte de clérigos», explicó además una vez se conoció la noticia se puso «en total disponibilidad para colaborar con las investigaciones que tengan lugar en este caso».

«Teniendo como prioridad a la presunta víctima, le expresamos nuestro profundo dolor y solidaridad y le hemos ofrecido un acompañamiento psico-espiritual. Ratificamos nuestro compromiso de actuar con claridad y transparencia para el bien de él y de la Iglesia», precisó.

En ese sentido, invitó a sus seguidores a que «den a conocer situaciones en donde alguno de nuestros miembros eventualmente haya traicionado su vocación de servicio y entrega al Señor y a la comunidad», con el objetivo de hacer de la «Iglesia un lugar seguro para todos».

En octubre del año pasado, un juez colombiano ordenó al periodista Juan Pablo Barrientos revelar datos sobre una fuente de su libro «Dejen que los niños vengan a mí», una investigación sobre casos de pederastia en la Iglesia Católica en el país y cuya venta fue suspendida por otra orden judicial.

Así lo denunció entonces la Fundación para la Libertad de Prensa (FLIP), que detalló que Barrientos fue notificado de tres acciones de tutela (recursos de amparo) interpuestos en su contra por dos sacerdotes y un excoordinador de monaguillos «presuntamente responsables de delitos contra la integridad sexual de una de las fuentes del libro».

Sin embargo, el juez decidió un día después «levantar la medida provisional solicita y que ordenaba a la editorial Planeta Colombia S.A. y el periodista Juan Pablo Barrientos suspender la reproducción, comercialización y venta del libro».

EFE

Compartir en Fevalike