Inicio Último Momento Pidiendo disculpas Vazquez envió una carta a la familia Argentina

Pidiendo disculpas Vazquez envió una carta a la familia Argentina La misiva fue presentada en diciembre pero se conoce ahora, en medio de la polémica generada por el cese del comandante Manini Rios por DD.HH.

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El presidente de la República Tabaré Vazquez remitió carta a la familia de una pareja argentina en cuya desaparición forzada intervinieron militares uruguayos en el marco de la llamada Operación Cóndor, informa Búsqueda.

La carta está fechada el 18 de diciembre y refiere a la desaparición de Rafaela Filipazzi y de su pareja Agustín Potenza, detenidos en 1977 por Fusileros Navales y trasladados ilegalmente a Asunción.

“Reciba mis más sinceras y sentidas condolencias de lo que nunca debió suceder””, aseguró el mandatario en una misiva a la hija de Filipazzi. La misma fue entregada por integrantes del Grupo Verdad y Justicia en un acto desarrollado en la Embajada de Uruguay en Buenos Aires.

“Los elementos de juicio permiten concluir que su madre fue objeto de desaarición forzada, en la cual existió un accionar ilegitimo de agentes uruguayos que operaban dentro del mecanismo de coordinación represiva del Plan Condor. Lamentamos y repudiamos esa participación en crímenes de lesa humanidad. Permítame acompañarla en su dolor al ser hija de una persona detenida desaparecida”.

Felipe Michelini, integrante del grupo Verdad y Justicia, que depende de Presidencia, narró a Búsqueda el origen del episodio: “los detienen en el Hotel Hermitage y se los entregan a la Policía paraguaya”. La participación y la operativa es Cóndor pura”.

Filipazzi era conocida como “Giulianna”, era militante socialista y tenía dos hijos. Trabajaba en una farmacia de Barrio Norte. En 1977 huyó a Uruguay por temor a ser detenida junto a Potenza, un hombre que trabajaba en el Congreso de la Nación.

A ella la mantuvieron detenida en la cárcel asunceña conocida como “El buen pastor” y a Potenza en otro centro conocido como “La emboscada”. Es lo último que se sabe de ellos.

En 1984, la madre de Filipazzi, Ida Zorzini, pidió a la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas (Conadep) que se investigara el caso. En el expediente figura también como querellante Ida Beatriz García, una de las hijas de Filipazzi, quien tenía 13 años en el momento de la desaparición.

MANINI Y LA INVESTIGACIÓN DE LA DICTADURA.

La carta de Vázquez cobra especial significación cuando el trasfondo de las investigaciones sobre derechos humanos fue el disparador de la sonora destitución de Guido Manini Ríos, excomandante en jefe del Ejército.

Luego del cese, se conoció el tema que puso fin a la larga historia de tensión entre el presidente y el militar.

Filipazzi desapareció entre el 26 y 27 junio de 1977. Sus restos fueron identificados en 2016.

Manini le expresó a Vázquez su disconformidad por el procesamiento de militares “sin pruebas” ni el debido proceso por hechos ocurridos tanto tiempo atrás.

En especial le marcó su desagrado con la postura del Poder Ejecutivo en la homologación de fallos del Tribunal de Honor militar respecto a casos de crñimenes de lesa humanidad ocurridos en dictadura y que consideraron “deshonrosos” para la institución hechos protagonizados por algunos de sus altos oficiales.

Al día siguiente de la destitución, el militar acusó a “burócratas incapaces” de la situación.

El Poder Ejecutivo aalizó los casos del coronel (r) Jorge Silveira, el teniente coronel (r) José Gavazzo y el coronel (r) Luis Alfredo Maurente.

Silveira y Gavazzo fueron condenados por la Justicia penal como autores responsables de 28 delitos de homicidio muy especialmente agravado en reiteración real.

Sin embargo, en el caso de Maurente el Tribunal lo había eximido porque consideraba que los hechos “no están lo suficientemente aclarados (…) al existir la imposibilidad de reconstruir situaciones que, según se dice, ocurrieron hace 42 años”.

En este caso el presidente resolvió “no homologar el fallo del 15 de setiembre de 2018” emitido “por el Tribunal Especial de Honor para Oficiales Superiores N° 1 del Ejército Nacional que juzgó la conducta del señor coronel en situación de retiro Luis Alfredo Maurente Mata”.

“Reciba mis más sinceras y sentidas condolencias de lo que nunca debió suceder””, aseguró el mandatario en una misiva a la hija de Filipazzi. La misma fue entregada por integrantes del Grupo Verdad y Justicia en un acto desarrollado en la Embajada de Uruguay en Buenos Aires.

“Los elementos de juicio permiten concluir que su madre fue objeto de desaparición forzada, en la cual existió un accionar ilegitimo de agentes uruguayos que operaban dentro del mecanismo de coordinación represiva del Plan Condor. Lamentamos y repudiamos esa participación en crímenes de lesa humanidad. Permítame acompañarla en su dolor al ser hija de una persona detenida desaparecida”.

Felipe Michelini, integrante del grupo Verdad y Justicia, que depende de Presidencia, narró a Búsqueda el origen del episodio: “los detienen en el Hotel Hermitage y se los entregan a la Policía paraguaya”. La participación y la operativa es Cóndor pura”.

La carta de Vázquez cobra especial significación cuando el trasfondo de las investigaciones sobre derechos humanos fue el disparador de la sonora destitución de Guido Manini Ríos, excomandante en jefe del Ejército.

Luego del cese, se conoció el tema que puso fin a la larga historia de tensión entre el presidente y el militar.

Manini le expresó a Vázquez su disconformidad con la postura del Poder Ejecutivo en la homologación de fallos del Tribunal de Honor militar respecto a casos de crñimenes de lesa humanidad ocurridos en dictadura y que consideraron “deshonrosos” para la institución hechos protagonizados por algunos de sus altos oficiales.

El Poder Ejecutivo analizó los casos del coronel (r) Jorge Silveira, el teniente coronel (r) José Gavazzo y el coronel (r) Luis Alfredo Maurente.

Silveira y Gavazzo fueron condenados por la Justicia penal como autores responsables de 28 delitos de homicidio muy especialmente agravado en reiteración real.

Sin embargo, en el caso de Maurente el Tribunal lo había eximido porque consideraba que los hechos “no están lo suficientemente aclarados (…) al existir la imposibilidad de reconstruir situaciones que, según se dice, ocurrieron hace 42 años”.

En este caso el presidente resolvió “no homologar el fallo del 15 de setiembre de 2018” emitido “por el Tribunal Especial de Honor para Oficiales Superiores N° 1 del Ejército Nacional que juzgó la conducta del señor coronel en situación de retiro Luis Alfredo Maurente Mata”.

“Reciba mis más sinceras y sentidas condolencias de lo que nunca debió suceder””, aseguró el mandatario en una misiva a la hija de Filipazzi. La misma fue entregada por integrantes del Grupo Verdad y Justicia en un acto desarrollado en la Embajada de Uruguay en Buenos Aires.

“Los elementos de juicio permiten concluir que su madre fue objeto de desaparición forzada, en la cual existió un accionar ilegitimo de agentes uruguayos que operaban dentro del mecanismo de coordinación represiva del Plan Cóndor. Lamentamos y repudiamos esa participación en crímenes de lesa humanidad. Permítame acompañarla en su dolor al ser hija de una persona detenida desaparecida”.

Felipe Michelini, integrante del grupo Verdad y Justicia, que depende de Presidencia, narró a Búsqueda el origen del episodio: “los detienen en el Hotel Hermitage y se los entregan a la Policía paraguaya”. La participación y la operativa es Cóndor pura”.

La carta de Vázquez cobra especial significación cuando el trasfondo de las investigaciones sobre derechos humanos fue el disparador de la sonora destitución de Guido Manini Ríos, excomandante en jefe del Ejército.

Luego del cese, se conoció el tema que puso fin a la larga historia de tensión entre el presidente y el militar.

Manini le expresó a Vázquez su disconformidad con la postura del Poder Ejecutivo en la homologación de fallos del Tribunal de Honor militar respecto a casos de crímenes de lesa humanidad ocurridos en dictadura y que consideraron “deshonrosos” para la institución hechos protagonizados por algunos de sus altos oficiales.

El Poder Ejecutivo analizó los casos del coronel (r) Jorge Silveira, el teniente coronel (r) José Gavazzo y el coronel (r) Luis Alfredo Maurente.

Silveira y Gavazzo fueron condenados por la Justicia penal como autores responsables de 28 delitos de homicidio muy especialmente agravado en reiteración real.

Sin embargo, en el caso de Maurente el Tribunal lo había eximido porque consideraba que los hechos “no están lo suficientemente aclarados (…) al existir la imposibilidad de reconstruir situaciones que, según se dice, ocurrieron hace 42 años”.

En este caso el presidente resolvió “no homologar el fallo del 15 de setiembre de 2018” emitido “por el Tribunal Especial de Honor para Oficiales Superiores N° 1 del Ejército Nacional que juzgó la conducta del señor coronel en situación de retiro Luis Alfredo Maurente Mata”.

Manini citó nueve casos, entre ellos el del coronel retirado Rodolfo Gregorio Álvarez -sobrino del dictador– procesado por su actuación como juez sumariante en interrogatorios en el Batallón de Infantería 1.

“Hasta el propio denunciante dijo que nunca lo tocó”, sostuvo Manini y manifestó su convicción de que fue preso por el “nombre que porta”.

El cesado militar también menciona el caso del fallecido general y excomandante en jefe Miguel Dalmao, procesado por la muerte de la militante comunista Nibya Sabalsagaray.

En ese momento Dalmao era un joven oficial perteneciente al S2 (inteligencia) del batallòn donde ocurrió el hecho en 1974. Los encargados del cuartel no estaban en el momento del fallecimiento y Dalmao era el único oficial.

En el documento Manini Ríos cita el procesamiento de dos exdirectores del Penal de Libertad -coronel (r) Walter Gulla y Teniente aviador (r) Enrique Rivero- por la muerte sospechosa de un recluso, el miltante tupamaro Horacio Ramos. En su momento, la explicación del hecho fue que el preso se había suicidado.

Nombró también los casos del coronel (re) Juan Carlos Gómez, quien estuvo tres años y medio en reclusión. Según Manini, por un delito que no cometió.

Otro caso mencionado es el del sargento Leonardo Vidal.

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