«Nunca me gustó la palabra ‘retirada’ y no tengo intención de usarla», dijo recientemente Naomi Campbell. La modelo, que revolucionó las pistas a fines de la década de 1980 como «la diosa del ébano», cumple 50 años este viernes. , después de romper con el racismo en el mundo de la moda, parece lista para terminar finalmente con el límite de edad impuesto por los fashionistas en esta área.

Dueño de la belleza y la caminata única, este británico nacido el 22 de mayo de 1970 en el sur de Londres, tuvo que pasar por varios desafíos a lo largo de su vida. El primero, tal vez tuvo que ver con una infancia en la que su madre, una bailarina jamaicana llamada Valerie Morris, no pudo crearlo debido a sus giras europeas permanentes. Así que Naomi tuvo que contentarse con cuidar a sus tías y abuelos, quienes eran como, la cuidaron cuando era niña.

La modelo en una producción fotográfica (Agent Provocateur)
La modelo en una producción fotográfica (Agent Provocateur) 

Pero su destino parecía estar marcado a fuego. Con apenas ocho años de edad, Campbell apareció en un video de Bob Marley. Y, siguiendo el legado materno, a los diez comenzó a estudiar danzas en la Academia de Artes Escénicas de Londres. Pero lo suyo no era el baile sino el modelaje. Y quien la descubrió fue ni más ni menos que la agente Beth Bold, quien al verla caminando por las calles londinenses no dudó en convocarla.

Para entonces, Naomi tenía tan solo quince años de edad y su familia no estuvo de acuerdo en que se sumara a una agencia de modelos. Pero ella insistió, Y, a las pocas semanas, comenzó a deslizarse cual gacela sobre las pasarelas más importantes de Gran Bretaña.

Naomi en un desfile de 1997 (REUTERS)
Naomi en un desfile de 1997 (REUTERS) 

Al año siguiente, un mal momento, como el robo de sus pertenencias en París, llevó a Naomi a conocer a la estilista Azzedine Alaïa, quien más tarde se convertiría en su mentora. La modelo, angustiada por las circunstancias, decidió acompañar a su colega y amiga Amanda Cazalet a algunas pruebas en el estudio del estilista. Y él, al verla, decidió convertirla en su musa inspiradora.

Pero está claro que, en ese momento, el racismo en el mundo de la moda no era un impedimento menor para su carrera. Al principio, Naomi tuvo que soportar que sus tarifas publicitarias fueran más bajas que las del resto de las modelos. Y eso, en muchas ocasiones, la rechazaron tanto en desfiles como en campañas fotográficas debido al color de su piel. Sin embargo, en 1988 y después de varios intentos, logró convertirse en la primera modelo negra en aparecer en la portada de la edición francesa de Vogue. Y desde entonces, nadie pudo detenerla.

El reencuentro de Naomi con Carla Bruni, Claudia Schiffer, Cindy Crawford y Helena Christensen durante el show de moda de mujeres primavera / verano 2018 de Milán (AFP / Miguel MEDINA)
El reencuentro de Naomi con Carla Bruni, Claudia Schiffer, Cindy Crawford y Helena Christensen durante el show de moda de mujeres primavera / verano 2018 de Milán (AFP / Miguel MEDINA) 

Junto a Linda Evangelista y Christy Turlington, Naomi se convirtió en una de las primeras “top models” a nivel internacional. Ellas eran, además de mannequins, verdaderos íconos de belleza a los que todas las marcas querían recurrir. La prensa las bautizó como “La Trinidad”. Pero luego, se sumaron a ellas otras celebridades como Claudia Schiffer y Helena Christensen, conformando al grupo de las “Supermodelos” de los ’90.

Claro que, como suele suceder en estos casos, el éxito y la fama llegaron de la mano de los excesos para Campbell. Con apenas 24 años edad, la modelo cayó en las drogas y el alcohol. Y su recuperación no fue nada fácil. Sobre todo, por la gran exposición que había adquirido para entonces. De hecho, en 2004, Naomi ganó una demanda que había presentado contra el diario británico Daily Mirror, luego de que este publicara unas fotos suyas saliendo de una reunión de Narcóticos Anónimos en el barrio londinense de Chelsea.

Campbell y Claudia Schiffer en una foto actual
Campbell y Claudia Schiffer en una foto actual 

Por otra parte, la modelo también estuvo en el foco de la polémica por sus actitudes violentas, que para algunos estaban íntimamente ligadas a sus adicciones. Su carácter poco ameno debajo de las pasarelas era por todos conocido. Sin embargo, lo suyo fue más allá del mal humor y llegó a la Justicia en dos oportunidades: en 1998, cuando fue acusada de agresión por su asistente personal y, en 2007, cuando fue condenada a realizar trabajos sociales por haber atacado a su ama de llaves.

No obstante, Naomi siempre pudo superar las adversidades. Para contrarrestar su comportamiento agresivo, se sumó a las campañas de PETA contra el maltrato animal. Y se convirtió en la “nieta honoraria” de Nelson Mandela, el líder pacifista al que admiraba profundamente.

Naomi Campbell en la gala del MET ( Neilson Barnard/Getty Images/AFP)
Naomi Campbell en la gala del MET ( Neilson Barnard/Getty Images/AFP) 

En sus más de tres décadas de su carrera, además de tener éxito en el mundo del modelaje y ser uno de los primeros personajes en tener su propia muñeca en miniatura, ha incursionado en la música y el negocio gastronómico. Y en los últimos años, se ha reinventado a través de las redes sociales, donde tiene más de nueve millones de seguidores.

De hecho, actualmente está a cargo de un espacio llamado No Filter with Naomi, que se puede ver en su canal de YouTube, donde ya ha entrevistado a figuras como la actriz Cindy Carwford. Sharon Stone y los diseñadores Marc Jacobs y Pierpaolo Piccioli, entre otras personalidades.

Naomi en el Paris Fashion Week 2020, que tuvo lugar en febrero de este año (Shutterstock)
Naomi en el Paris Fashion Week 2020, que tuvo lugar en febrero de este año (Shutterstock) 

No obstante, a los cincuenta, Naomi no ha abandonado el mundo del modelaje. Dice que “nadie le cree” cuando dice su edad y que le parece “cool” haber llegado al medio siglo de vida. Así que sigue protagonizando portadas de revistas y asegura que se divierte compartiendo desfiles con “las nuevas generaciones”.

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