Inicio Último Momento A casi tres meses de su asunción, 62% de los uruguayos aprueba...

A casi tres meses de su asunción, 62% de los uruguayos aprueba la gestión del gobierno nacional

569

Según la encuestadora Opción Consultores. A casi tres meses de haber entrado en funciones, el gobierno recoge un saldo evaluativo ampliamente favorable, con algo más de 6 de cada 10 uruguayos que aprueba su gestión y algo más de 1 de cada 10 que la desaprueba.

Si bien la ciudadanía ya contaba mayoritariamente con expectativas predominantemente positivas de gestión (52% consideraba en febrero que el actual gobierno realizaría una gestión buena o muy buena), desde su asunción este clima de respaldo se fortaleció aún más.

Este “refuerzo” del vínculo positivo entre ciudadanía y gobierno, que se agrega al efecto “luna de miel”, se relaciona tanto a la llegada del COVID-19 como a la percepción ciudadana respecto a las políticas sanitarias implementadas y al desempeño de los principales referentes de gobierno.

Por un lado, la llegada del COVID-19 potenció un clima de unidad nacional (“rally around de flag”) y el otorgamiento de un “crédito especial” al gobierno ante una amenaza externa, global y sorpresiva.

En segundo lugar, la imagen de gobierno probablemente se vio reforzada por la evolución favorable de los principales indicadores de la pandemia. Como han mostrado nuestros informes especiales sobre el COVID-19, Uruguay presenta comparativamente una baja tasa de mortalidad, un crecimiento lento y subexponencial de los casos, una tasa decreciente de test positivos y ha sido hasta el momento capaz de controlar los focos problemáticos de contagio.

Esta evolución favorable parece clave para explicar los índices particularmente elevados de aprobación ciudadana respecto a la gestión gubernamental en torno a la pandemia: 77% aprueba y 8% desaprueba. Es decir, factiblemente la opinión pública considera que las políticas sanitarias implementadas han sido claves para la evolución controlada de la pandemia.

Finalmente, la alta aprobación de gestión gubernamental se sostiene en la sintonía poblacional con algunas figuras clave de gobierno, lo que sugiere un impacto favorable de las principales estrategias de comunicación elegidas por el gobierno para gestionar la pandemia.

Datos adicionales marcan con claridad que en la actualidad el presidente Luis Lacalle Pou, junto a líderes como el secretario de Presidencia Álvaro Delgado y el canciller Ernesto Talvi, cuentan con un alto capital político por parte de la ciudadanía, superior al que contaban al comienzo de sus funciones en el gobierno.

Más allá de este panorama general, el clima favorable se encuentra con importantes matices al segmentarse por electorados: quienes votaron por Luis Lacalle Pou en el balotaje otorgan un respaldo casi unánime a la gestión de gobierno.

En tanto, las aguas se hallan divididas al interior de los electores por Daniel Martínez, aunque resulta destacable que incluso dentro del electorado opositor el saldo de aprobación sea positivo (+8). Entre los electores por Martínez se hace además evidente la fuerte segmentación según la dimensión de gestión considerada: 61% apoya la gestión del gobierno en torno al COVID-19 pero un sólo 28% lo hace respecto a la gestión de la economía.

Interrogantes y desafíos respecto a la sostenibilidad de los actuales niveles de aprobación de gestión

¿Cuán sostenibles son los actuales niveles de aprobación registrados? Al respecto, el gobierno se enfrenta a varios desafíos de incierto desenlace. De un lado, se abre la interrogante de cómo evolucionará el coronavirus. En el actual contexto, América del Sur es uno de los epicentros de la pandemia y la frontera seca con Brasil (uno de los principales casos críticos del mundo) constituye una amenaza para el control epidemiológico.

Por otro lado, en un eventual contexto de gestión controlada de la pandemia, es esperable que se incremente el peso de otras expectativas y problemas ciudadanos. Nuestra evidencia adicional sugiere que los problemas económicos (particularmente el desempleo) podrían convertirse en la principal demanda ciudadana en los próximos meses, en línea con un crecimiento abrupto de la población en seguro de paro o desocupada propiamente dicha.

Si bien el gobierno actualmente goza de niveles predominantes de aprobación en materia de gestión económica (aunque menores en relación a los índices de aprobación en general), es una interrogante cuán sostenible sería dicho saldo favorable si la recuperación económica demorara en consolidarse.

Por último, de nuevo asumiendo un contexto de control efectivo de la pandemia, es esperable que al gobierno se le presenten nuevos frentes ante la opinión pública, donde las divisiones sean mayores en comparación a la gestión de la pandemia. La discusión parlamentaria de la Ley de Urgente Consideración es un claro ejemplo. Allí, la oposición ha marcado claras discrepancias con el oficialismo.

El eventual crecimiento de temáticas como la LUC en la agenda pública podría por tanto alterar el balance de aprobación gubernamental, especialmente restando apoyos al interior del electorado frentista que hoy otorga crédito al gobierno en función de su gestión de la pandemia.

Compartir en Fevalike

Deja un comentario