Este fin de semana, una niña de cuatro años con síndrome de Down fue mordida por una serpiente crucera (Bothrops Alternatus) en el Chuy.

Según informó Rochaaldía, el hecho ocurrió en una finca ubicada en el barrio Isolina Gómez, de Chui (del lado brasileño). La niña tomó la serpiente, que se había introducido en la casa, y el animal la mordió en el pecho.

Su padre la llevó al hospital de Chuy y de allí fue trasladada a la emergencia en la ciudad de Rocha. Una vez allí se decidió su traslado a Montevideo. Fue vista por médico de guardia y pediatra, se le dio suero antiofídico y se encuentra estable.

Alternatus Uruguay, criadero de reptiles, realizó una comunicación pública luego de este hecho. «Entre ayer y hoy recibimos muchas inquietudes sobre este caso; hoy particularmente notamos que ante la difusión en los medios nacionales de prensa se ha generado gran pánico en el país, lo que ha desatado todo tipo de reacciones que entendemos contraproducentes tanto para nuestra herpetofauna nacional como para la comunidad en general», indicó el criadero, que luego proporcionó «información objetiva al respecto».

«Entendemos que resulta muy angustiante enterarnos de que una nena de tan solo 4 años y con síndrome de Down se encuentre ‘en peligro de muerte’ a causa de una serpiente venenosa. Es un tema que sin duda a todos nos moviliza y preocupa, dándonos la sensación de estar vulnerables hasta dentro de nuestra propia casa, pero es importante que no perdamos la cabeza y tengamos presente que este caso está bajo control y que la nena, al recibir el tratamiento de forma oportuna, se encuentra fuera de peligro», agregó Alternatus.

«La madre de la niña indicada que ella fue atendida excelentemente en primera instancia en el Hospital de Chuí, donde le extrajeron sangre y le dieron el tratamiento indicado con suero antiofídico. También nos comunicamos con el cuerpo médico del Hospital Pereira Rossell, a donde se le trasladó después y se nos informó que la niña se encuentra estable, fuera de peligro y actualmente en observación «, agregó.

Alternativamente informó que en Uruguay se reportan anualmente 100 casos (aproximadamente) de accidentes ofídicos al Ministerio de Salud Pública, de los cuales entre 60 y 70 corresponden a especies con veneno de importancia médica, más específicamente yarará (Bothrops pubescens) y crucera (Bothrops alternatus ) «El caso de esta niña es uno más de ellos. Ninguna persona muere por esta causa desde hace 34 años», señala Alternatus.

«Recordamos que nosotros tenemos una disposición de toda la comunidad las medidas para prevenir que las serpientes ingresen en sus domicilios, qué hay que hacer y qué no hacer en caso de accidente, cómo prevenir los accidentes ofídicos y qué además brindamos los cursos de identificación de serpientes venenosas de Uruguay y manejo de situaciones de riesgo, para saber cómo actuar ante un encuentro con una serpiente en un ambiente cerrado como puede ser nuestra casa o lugar de trabajo «, apuntó el criadero, que dejó disponibles aficionados que han realizado al respecto.

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