Escribe Jeremías Ponce Segovia

La mañana en el aeropuerto de Carrasco se vio sorprendida con la presencia de uno de los máximos ídolos uruguayos. Escondido detrás de un barbijo, con guantes y gorra, Edinson Cavani arribó a la ciudad charrúa y sin dar demasiadas explicaciones abordó un vehículo con el que partió rumbo a Salto, su lugar de origen.

Shockeado por la escena que protagonizó el héroe local, un periodista del Canal 4 de la televisión uruguaya se acercó para comprobar la presencia del delantero. “Esperemos que las cosas se puedan solucionar, que todo se pueda poner en su lugar y yo voy a tratar de estar ahí (en Salto) para dar una mano con lo que sea”, manifestó el jugador antes de subirse al auto.

Lo sorprendente es que Edinson Cavani tiene que seguir la cuarentena de PSG, ya que Europa es la principal fuente de infección para la pandemia de coronavirus. Pero el club le dio un permiso especial para que viajara a su ciudad natal.

Hace varios días, su compañero de equipo Neymar también pidió a las autoridades francesas la oportunidad de ir a América del Sur para establecerse en una mansión que posee en Brasil.

El domingo pasado, el tirador con un pasado en Nápoles había publicado un mensaje en su cuenta de Twitter alentando la responsabilidad social y civil con palabras acompañadas de la foto de su hija mirando por la ventana. «No para mí, para todos», había escrito en varios idiomas para que todos sus seguidores se dieran cuenta de la crisis causada por la pandemia del virus COVID-19.

Otro caso similar es que tuvo como protagonista a Gonzalo Higuain, quien habría quebrado la cuarentena al partir de Italia hacia la Argentina, porque el Pipita tiene a toda su familia en su país y su madre se encuentra en grave estado.

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