No solo de cine de terror vivirá la taquilla post pandémica. Los cines permanecen resucitando tras el año más complejo para la zona debido a cintas de género como Expediente Warren: obligado por el demonio -donde en España ha conseguido cifras récord- o Un espacio tranquilo 2 en EE.UU y otros países, sin embargo, las propuestas se permanecen extendiendo cada semana con cintas de acción, animación y drama. No obstante, el título que está cogiendo momentum y promete arrasar en las siguientes semanas es un musical.

En un barrio de Nueva York aterriza en las aulas de EE.UU. el 11 de junio, mientras tanto que en España lo va a hacer una semana después (el 18), y no podía realizarlo con mejor pie. La aceptación de la crítica está siendo unánime, con alabanzas que la coronan como la reivindicación definitiva para la sociedad latina, entrando por la puerta enorme hacia la cumbre de la taquilla.

En un barrio de Nueva York (© 2021 Warner Bros. Entertainment Inc. All Rights Reserved.)

Hasta hace bastante poco tiempo, el público mundial ignoraba por completo el nombre de Lin-Manuel Miranda. O sea, a no ser que fueras amante de los musicales de Broadway, lo más usual es que no supieras ni siquiera de su vida. No obstante, en tan solo pocos años este compositor, actor y dramaturgo de ascendencia puertorriqueña se convirtió en uno de los nombres más influyentes de la industria, infante mimado de Disney y codiciado por el cine y el teatro a piezas equivalentes.

En un barrio de Nueva York es la habituación del musical que él mismo redactó y compuso bajo el título original In the Heights a fines de los 90s. Se estrenó en los escenarios de Broadway en 2008, triunfando una muchedumbre de premios como el Tony al Mejor Musical y el Grammy al Mejor Álbum de Teatro Musical. Además de generar toda la obra, él mismo interpretó el papel primordial, constantemente movido por la necesidad primaria de producir historias que no lo encasillaran en el estereotipo de latino. Él quería hacerse valer por sí mismo, más allá de los estereotipos culturales y sociales tan arraigados en la industria, y diseñó sus propios musicales, componiendo años después su gran obra maestra, Hamilton.

Bastante más de una década después, Miranda recupera su homenaje a dicha sociedad latina tan arraigada en la narración de Nueva York, la inmigración, la batalla por la separación y los prejuicios sociales, convirtiéndolo en una de las cintas que prometen servir de empujón definitivo para una industria en plena recuperación. Sin embargo, más que nada, una producción que ya augura transformarse en toda una revolución musical, de color, alegría y reivindicación a piezas equivalentes.

Por lo menos de esta forma lo mencionan las críticas especializadas que ya han tenido ingreso a ella. Y de esta forma además lo creo yo tras haber seguido la carrera de Lin-Manuel Miranda, y ver cómo convierte en oro todo lo cual toca. Sin olvidar que una vez que una cinta musical toca el corazón de la audiencia, el fenómeno mundial es fundamentalmente inmediato. Sólo algunas de las producciones de este género lo consiguen, e inclusive el desgaste que vivió hace unas décadas llevó a su destierro a lo largo de un largo tiempo. Sin embargo de una época a esta parte, hemos sido testigos de apuestas que consiguieron calar profundo contagiándonos la magia que aporta el dramatismo musical y En un barrio en Nueva York parece tener todos los componentes para continuar la estela: canción pegadiza, una historia mundial y mucho color y alegría tras un año difícil para todos.

En un barrio de Nueva York cuenta los sueños y retos de toda una sociedad latina que habita en el barrio de Washington Heights, en la gran manzana. Rodada en la misma ubicación real, la cinta se reúne en este barrio con gente colorida, alegre y solidaria, donde además habita Usnavi (Anthony Ramos), el simpático dueño de una exitosa bodega que ahorra cada céntimo con el anhelo de una vida mejor, agregando sueños y romance al son de canciones que van del rap a la salsa. No obstante, según las críticas, lo sorprendente de esta habituación es que consigue generar una fusión cinematográfica que convierte a la historia en una trama mundial, no puramente de veracidad latina. Y realmente aquello mismo es lo cual muestra el tráiler.

Descrita como “un premio” por Boston Globe, como una cinta de “energía auténtica” por The Washington Post, “una pieza de entretenimiento de Estados Unidos común en el mejor sentido […], una festividad de los lazos comunitarios y el coraje individual” por New York Times y con canciones “que te perseguirán a lo largo de días” según CNN, En un barrio de Nueva York promete ser el musical que estábamos esperando. Un chute de alegría tras un año de inquietud e incertidumbre que ya suma una aceptación unánime del 97% en RottenTomatoes y un puntaje de 85/100 en Metacritic. O sea, exactamente lo cual exigimos a un óptimo musical: un producto de evasión cinematográfica, que nos realice bailar por dentro y querer aprender sus canciones ni bien salimos del cine (vamos, lo cual nos pasó a una gigantesca mayoria con La La Land y El gran showman).

Es más, una estadística del lugar de comercialización de entradas de EE.UU., Fandango, asegura que un 96% de los 1.300 encuestados aseguraron que En un barrio de Nueva york marcará su primer viaje de regreso a las aulas de cine tras el año de cierres. En lo que, a grado de cifras, se considera que la cinta recaude entre $16 y $30 millones en su primer fin de semana en su territorio, inclusive una vez que está disponible en la plataforma de HBO Max por esos lados, según Variety. Si consiguiera estas cifras podríamos tener aquel triunfo anhelado, al sumar después las recaudaciones de todo el mundo, una vez que la producción costó $55 millones en hacerse.

En un barrio de Nueva York (Macall Polay, © 2021 Warner Bros. Entertainment Inc. All Rights Reserved.)

Sin dudas, estamos frente a una carta de amor a la sociedad latina y la cinta con representación latinoamericana más enorme en décadas realizada en Hollywood. Leyendo las críticas y analizando las proyecciones estadísticas que se esperan de la taquilla en su primer fin de semana en aulas estadounidenses, podríamos básicamente presagiar que estamos frente a la producción que pondrá a la sociedad latina en el interior de la taquilla con un nuevo fenómeno mundial. Es más, no me extrañaría que En un barrio de Nueva York culmine inspirando una totalmente nueva ola de producciones latinoamericanas repitiendo el fenómeno causado por Déjame salir con la sociedad afroamericana.

Jon M. Chu, el director que elevó el colorido de la sociedad asiática en 2018 con la divertida Crazy Rich Asians, se ocupa de guiar esta oda de amor a la sociedad latina recurriendo a un reparto de actores hasta ahora desconocidos, y bajo la atenta mirada del papá de la historia como productor.

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