La fiscal Tanya Vidal había presentado cargos varias horas antes contra el párroco de Minas, quien fue acusado en febrero de múltiples cargos de agredir sexualmente a dos niñas de 9 y 13 años.

En la acusación, los fiscales solicitaron una sentencia de prisión de ocho años por cargos de agresión sexual violenta, delitos repetidos de agresión sexual y agresión sexual agravada.

Según un dictamen fiscal de febrero, cuando el sacerdote fue procesado, la madre de las víctimas «había estado en términos amistosos» con él durante «unos 16 años». “Desde 2014, el acusado concurría a la casa particular de la familia de la Sra. que la incluye a ella y sus tres hijos (en ese momento todos menores de edad)”, agregó el fiscal.

En esas instancias la mujer (madre de la niñas) solicitaba ayuda financiera al sacerdote y éste les llevaba alimentos y otros insumos momento en que aprovecha para cometer los actos sexuales con las niñas.

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