El decreto que regula el sector avícola desde este mes contiene capítulos que se refieren al registro y la calificación para la producción y el sacrificio y las instalaciones para la recolección de huevos, la documentación del ganado vivo y la identificación del sacrificio. A su vez, el texto permite a la Dirección General de Servicios Ganaderos incautar, sacrificar o destruir productos por razones sanitarias o violaciones del bienestar animal.

La norma, firmada el 23 de este mes por el presidente, Tabaré Vázquez, y los ministros Enzo Benech, de Ganadería, Agricultura y Pesca, y Jorge Basso, de Salud Pública, fueron creados para fortalecer la avicultura nacional a través de políticas de salud y bienestar animal, así como seguridad alimentaria, para mejorar la competitividad y llegar a mercados internacionales con alta demanda. También determina el deseo de certificar los procesos de producción de la materia prima para garantizar la seguridad alimentaria en el producto final.

Al mismo tiempo, adapta las reglas de control y monitoreo de las condiciones para la producción, comercialización e industrialización de aves y huevos para minimizar el riesgo de saneamiento en todos los procesos de la cadena alimentaria. También alienta la introducción de tecnologías de la información a través del Sistema Nacional de Información Ganadera.

Finalmente, señala que la Dirección General de Servicios Ganaderos planifica, implementa, regula e implementa programas de saneamiento para la prevención, monitoreo, control y erradicación de enfermedades de las aves, para los requisitos del mercado sanitario, ambiental o internacional. También otorga la autoridad para descartar las incautaciones, el sacrificio sanitario a través del sacrificio o la destrucción total de aves, por razones sanitarias o por violaciones de las normas de bienestar animal a través de una resolución bien fundada.

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