El demócrata Joe Biden ganó este sábado las presidenciales en Estados Unidos, según los medios locales, arrebatándole la Casa Blanca a Donald Trump con una victoria en Pensilvania que le hizo superar los 270 votos electorales necesarios para imponerse en la contienda.

Antes del sábado, Biden tenía al menos 253 votos electorales. Pensilvania le otorgó 20 más, y su victoria posterior en Nevada lo llevó hasta la cifra de 279.

Biden se impuso en 24 estados, incluidos Nueva York, California y la capital, Washington.

El exvicepresidente logró ganar en estados donde Trump se había impuesto en las elecciones anteriores: Michigan, Pensilvania, Wisconsin y, según algunos medios, Arizona.

En el caso de Arizona, Fox News y Associated Press ya le dan la victoria al demócrata allí, situándolo con 290 votos electorales.

Trump se impuso en 23 estados, incluidos algunos tan importantes como Florida y Texas, según los medios estadounidenses.

Trump dijo que Biden «se apresura a posar falsamente» como ganador tras proyección de medios.

Biden publicó un mensaje en su cuenta de Twitter donde expresa: «América, me honra que me haya elegido para dirigir nuestro gran país. El trabajo que tenemos por delante será duro, pero les prometo lo siguiente: seré un presidente para todos los estadounidenses, ya sea que voten por mí o no. Mantendré la fe que has depositado en mí».

America, I’m honored that you have chosen me to lead our great country.

The work ahead of us will be hard, but I promise you this: I will be a President for all Americans — whether you voted for me or not.

I will keep the faith that you have placed in me. pic.twitter.com/moA9qhmjn8

— Joe Biden (@JoeBiden) November 7, 2020

Un incondicional de la vida política estadounidense durante décadas, Joe Biden, de 77 años, ha experimentado muchos altibajos durante su larga carrera en Washington.

Pero al final el veterano demócrata ganó -según proyecciones de los medios- la Casa Blanca, el premio más grande de todos, tras derrotar al saliente presidente republicano Donald Trump.

– Senador a los 30 –

Activo en la política local en el estado de Delaware, donde ha vivido la mayor parte de su vida, Biden se anotó una gran sorpresa cuando con apenas 29 años desbancó a un senador republicano en las elecciones de 1972.

Solo unas semanas después, la esposa y la hija de Biden murieron en un accidente automovilístico.

Pensó en renunciar para cuidar de sus hijos heridos, los pequeños Beau y Hunter, pero lo convencieron de quedarse y juró al cargo el 5 de enero de 1973. Fue reelegido para la Cámara Alta de forma continua hasta 2008.

– Contra el «busing» –

En la década de 1970, se opuso a una política del gobierno conocida como «busing», por la cual autobuses transportaban a niños negros a escuelas predominantemente blancas para promover la coeducación. Durante las elecciones primarias demócratas de este año, la senadora Kamala Harris lo atacó por esta postura. Sin embargo, luego la eligió como su compañera de fórmula.

– Fracaso presidencial –

En 1987, Biden se lanzó por primera vez a la carrera por la Casa Blanca, animado por su imagen de hombre apuesto en sus 40 y comenzando como uno de los favoritos entre muchos en su partido. Pero debió abandonar la contienda después de hacer una serie de exageraciones sobre su pasado y un escándalo por incluir pasajes plagiados en sus discursos de campaña.

– Las mujeres y la ley –

Como presidente del poderoso Comité Judicial del Senado, Biden supervisó el proceso de 1991 para confirmar al juez Clarence Thomas en la Corte Suprema cuando surgieron acusaciones de acoso sexual en contra del nominado. Biden organizó una audiencia televisada de la acusadora de Thomas, Anita Hill, que se convirtió en un fiasco. Hill, una joven profesora de derecho, fue interrogada con detalles gráficos por un panel de hombres blancos en escenas que sorprendieron a muchos observadores.

Biden luego se disculpó. Tres años después, superviso la aprobación de la Ley de Violencia contra la Mujer, que describió como el logro legislativo del que está «más orgulloso».

– Números de prisión –

Biden también fue un arquitecto clave de reformas más amplias de la justicia penal que generaron muchas críticas. En un momento en que el crimen estaba devastando sectores de la sociedad estadounidense, la legislación bajo la presidencia de Bill Clinton marcó un consenso entre partidos políticos rivales sobre la adopción de un enfoque duro.

Algunos consideran que la «ley penal» de 1994 es responsable de la explosión del número de presos en Estados Unidos y también de la sobrerrepresentación de los afroestadounidenses en las cárceles.

Su impacto negativo se debió en parte a que se castigaba severamente a los consumidores de crack, una droga con más frecuencia se ve en los barrios pobres. «Fue un error», admitió Biden durante su debate final con Trump.

– Guerra en Irak –

Cuando se desempeñó como presidente del Comité de Asuntos Exteriores del Senado en 2002, Biden votó a favor de la guerra en Irak, después de celebrar audiencias de numerosos testigos que sugirieron, erróneamente, que el régimen de Sadam Husein poseía armas de destrucción masivas.

Una vez más ha dicho que su postura fue un error en retrospectiva.

– Número dos de Obama –

Biden fue elegido por Barack Obama como su candidato a la vicepresidencia y entró con él a la Casa Blanca en enero de 2009, en medio de la crisis financiera mundial. Biden aseguró la adopción por parte del Congreso de un enorme paquete de estímulo de 800.000 millones de dólares, que el presidente le encomendó implementar.

El plan fue considerado en gran medida un éxito ya que la economía de Estados Unidos se recuperó. Es posible que Biden se hubiera postulado a la presidencia en 2016 de no haber sido por la muerte de su hijo mayor Beau por un tumor cerebral. Obama y Biden siguen siendo aliados cercanos.

– Postulación a la Casa Blanca –

En 2019, Biden lanzó su campaña para vencer a Trump y ganar por fin la Casa Blanca. Después de un comienzo difícil, se recuperó y logró la victoria en las primarias demócratas impulsado por su apoyo en la comunidad negra y se convirtió en el candidato presidencial del partido.

Después de una campaña sin precedentes, celebrada en medio de la pandemia de coronavirus, terminó impidiéndole a Trump un segundo mandato.

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