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Las pandemias que sufrió Uruguay durante los años (1918-1919)

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lgunas postales de los ciudadanos de aquel entonces en tiempos de la gripe española. Foto: Archivo DEF.

La pandemia de gripe que sufrió Uruguay entre 1918 y 1919 ha sido poco explorada historiográficamente. En esos años, el país había logrado grandes avances en salud pública, tenía además muy buena experiencia en el control de las principales enfermedades infecciosas, a través de epidemias devastadoras que había sufrido en el siglo XIX. La pandemia tuvo diferentes características de morbilidad y mortalidad en ambos años, la de 1918 fue más benigna y la de 1919 fue más letal.

Un plan estratégico, con adecuada colaboración de instituciones sociales, públicas, sanitarias, científicas y de educación, fueron pilares fundamentales que se reflejan en los resultados finales, a pesar de las dificultades de lo que constituyó la epidemia más grave que sufrió Uruguay en el siglo XX. Este artículo pone el foco en las estrategias sanitarias de la época para combatir la pandemia y sus consecuencias. Se realizó un análisis retrospectivo en base a las publicaciones médicas y sanitarias oficiales de Uruguay, y documentos de archivo.

La pandemia de gripe española comenzó en 1918, y atrapó a todos los países por sorpresa. Investigadores contemporáneos han estimado un contagio próximo a los 500 millones de personas y causó la muerte de entre 50 y 100 millones. Tanto el contagio como la mortalidad se produjo en tres olas u «ondas» entre 1918 y 1919. Las autoridades sanitarias respondieron de modo reactivo e ineficaz, y antes de que se ponderara adecuadamente el trauma, la epidemia desapareció hacia agosto setiembre de 1919, tan repentinamente como había comenzado un año antes.

La pandemia de influenza española difiere de modo radical de todas las demás epidemias de gripe en su virulencia sin precedentes; más aún solo puede encontrar similitudes con otras tragedias sanitarias como la peste negra del siglo XIV, europeo.

Pero además de su virulencia, en los estudios llevados adelante -con algunas situaciones aún no del todo resueltas- aparece una característica que ya sería motivo de estudio, una mortalidad inusualmente alta en las personas que tenían entre 20 y 40 años, y afectando de manera inusualmente débil a los tramos más vulnerables, que son los ancianos y los niños.

Las tasas de mortalidad relacionadas con la influenza, en España, tuvieron un rango de 0.5 a 14.0 muertes por 1000 habitantes. Foto: Archivo DEF.
Las tasas de mortalidad relacionadas con la influenza, en España, tuvieron un rango de 0.5 a 14.0 muertes por 1000 habitantes. Foto: Archivo DEF.

Los Aliados que luchaban en la Primera Guerra Mundial designaron esta pandemia de gripe como «española» , en virtud de que fue en la prensa española, donde se dio la primera noticia de esta enfermedad, puesto que allí no había la censurau que beligerantes. Allí se pensaba que los informes de tan alta mortalidad minaría la moral pública.

La primera oleada de gripe española en los EE.UU.
Todavía existe discusión acerca de cual fue el preciso origen geográfico, pero sólidos estudios indican, que los
datos epidemiológicos indican que la pandemia comenzó en los EE.UU. en marzo de 1918, en un campamento del ejército lleno de gente en Fort Riley, Kansas. Posteriormente, el transporte de cientos de miles de soldados infectados en estrecho contacto físico entre los campos de la gripe causada a extenderse rápidamente, incluso antes de que las tropas se reunieron en la costa este puerto rumbo a Francia. Las tropas trajeron junto con ellos la gripe a las trincheras de los ejércitos y de allí a otras partes de Europa y más allá.

La primera ola de la epidemia de influenza en los EE.UU. fue relativamente moderada en comparación con la segunda y tercera ola.

La segunda y tercera ola de la gripe española en los EE.UU.

La segunda ola golpeó mortalmente en septiembre de 1918 en una instalación naval en Boston y en el Camp Devens base militar en Massachusetts. En la Escuela Naval de los EE.UU. cerca de Radio, ubicado en la Universidad de Harvard, sin embargo, pocos de los 5.000 alumnos contraído la influenza española después de los primeros casos se reportaron el 6 de septiembre de 1918. Los alumnos infectados fueron puestos en cuarentena, y la Universidad de Harvard tomó las precauciones necesarias para contener la gripe y reanudar las operaciones normales, sin embargo, seis estudiantes murieron.

En todo el país del norte, octubre de 1918 fue el mes más mortal, cuando 195 mil estadounidenses murieron. El suministro de trabajadores de la salud, empleados de las funerarias, sepultureros y disminuido, y las fosas comunes fueron excavados a menudo para enterrar a los muertos. Entre los sobrevivientes estaba Amelia Earhart.

Al Río de la Plata la segunda ola llegó junto con el vapor inglés Demerara, hacia la segunda quincena de setiembre de 1918. En el caso uruguayo, la prensa fue renuente a reconocer lo que era ya evidente en las ciudades del litorlal del país, recién se lo hizo de manera explícta por medio de un artículo de un diario relativamente marginal, como lo era la Tribuna Popular, el 26 de setiembre de 1918.

Cuando a finales del mes de octubre de 1918, Montevideo se veía libre -aparentemente- del virus, las ciudades del litoral del Rio Uruguay, particularmente Salto, luego Rivera y Artigas, junto -probablemente- con Melo, vivían su propia experiencia de muerte, con tasas de mortalidad que a la prensa de la época le resultaban horrorosas.

Estas voces contrastaban dramáticamente con el tono moderado, y poblado de disimulo, que se registraron en Montevideo, durante los meses de Setiembre y Octubre de 1918. Pocos diarios capitalinos dieron espacio al drama que se estaba registrando al norte del Río Negro. El diario La Mañana, por el momento opositor al Gobierno, fue el más sensible al drama de Salto y Artigas. También se pueden registrar algunas notas en el recientemente aparecido diario El País, también opositor.

La tercera ola de la pandemia, entre finales de 1918 y marzo de 1919, distribuido de manera desigual en los EE.UU. y en partes de Europa, pero con una intensidad similar a la del segundo.

En el caso uruguayo la tercera ola fue severa, con áreas que aparentemente, no golpeó hacia 1918. En julio de 1919 y hasta setiembre, uruguayos de sectores particularmente bien situados, del punta de vista social y político, fueron alcanzados, por lo que se había tipificado como una versión benigna de la crisis planetaria. Montevido hacia el invierno de 1919, ingresaba al infierno que ya Salto, Artigas y Rivera habían experimentado en el año anterior.

Reacción y respuesta

El público en general creció ansioso y criticó a los funcionarios de salud pública por su incompetencia. Los médicos y los investigadores luchado para desentrañar la confusa epidemiología y patología de este brote extraordinariamente mortal de la gripe. Principales ciudades de EE.UU. prohibidos o cumplir las restricciones sobre reuniones públicas, y escuelas, ayuntamientos, iglesias y sirvieron como hospitales de emergencia.
Legados de la gripe española

La rápida propagación y la mortalidad inusualmente alta de casos de la gripe española llamada para la acción global contra la repetición de una pandemia de gripe mortal. Con este fin, las organizaciones internacionales, tales como los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) y la Organización Mundial de la Salud (OMS), el liderazgo en los asuntos sanitarios mundiales. Los planes de preparación de la OMS contra la pandemia de la gripe incluyen seis niveles de alerta de pandemia, que determinan las acciones recomendadas se deben tomar en conjunto con la comunidad internacional, los gobiernos y la industria. Los CDC, junto con el Subcomité de Ética del Comité Asesor del Director, ha proporcionado una base para la toma de decisiones éticas en la planificación y respuesta ante una pandemia de gripe, como la gripe española o las epidemias de gripe aviar, una enfermedad contagiosa causada por virus que infectan a las aves, sino que pueden, en raras ocasiones, también infectan a los cerdos, así como las personas.

Recursos seleccionados contagio

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