carne

En medio del problema entre el campo y el Gobierno por el cierre de las exportaciones de carne vacuna, el último informe del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA) reflejó que los costos de los diversos cortes de la carne al consumidor en el mercado interno, registró en mayo pasado un crecimiento mensual del 6,1% y de un 76,2% comparativamente con el mismo mes del año pasado, bastante por arriba de la inflación, conforme el Índice de Costos al Consumidor (IPC).

Esta subida ha sido registrada en los puntos de vista de comercialización que atienden en barrios de grado socioeconómico elevado, mientras tanto que en esos donde atienden al grado socioeconómico medio, los costos mostraron alzas significativas del 5,8%. De dicha forma los especialistas del IPCVA advirtieron que los aspectos de comercialización que atienden al grado socioeconómico bajo los costos mostraron alzas del 6,3% mensual.

Sin embargo, en el mismo lapso examinado, el pollo fresco registró alzas moderadas del 1,7% mensual y el pechito de cerdo enseñó “subas moderadas” del 3,8% relacionadas con el mes anterior. Respecto de los valores de mayo de 2020, el pollo aumentó en un 58,8% y el cerdo un 67%.

Conforme el IPCVA, el informe de campo ha sido llevado a cabo a lo largo de la primera y la segunda quincena del mes de mayo de 2021. La muestra bajo estudio está restringida a 80 carnicerías de Capital y GBA, que fueron relevadas telefónicamente y el seguimiento de los costos en supermercados se logró en 40 puntos de vista de comercialización que fueron relevados de manera presencial.

La carne de novillitos enseñó alzas significativas del 5,1%, relacionadas con el mes anterior, y la carne de novillos reflejó valores que presentaron subas del 7,0%. En dicha línea lo hicieron la carne de vaquillonas y terneras que exhibieron valores con una significativa tendencia alcista del 6,7%, respecto de abril de 2021.

En el informe se aclaró que existe una alteración en los costos vigilados en los diversos puntos de vista de comercialización: en Capital Federal y en el área norte del Gran Buenos Aires se registraron subas significativas en la carne, mientras tanto que en las regiones oeste y sur del GBA los incrementos resultaron todavía de más grande intensidad. La suba del 6,3% ha sido registrada en las carnicerías, no obstante, en los supermercados se observaron costos cuyos incrementos fueron del 5,6%.

La carne de novillo representa el 17% de la muestra y tuvo un costo promedio que exhibió subas significativas, con una alteración del 7,0%, y la carne perteneciente de haciendas livianas de consumo (novillitos, vaquillonas y terneras), que representa un 83% de la canasta, exhibió costos que mostraron alzas significativas, con una alteración del 5,7%, con respecto del mes anterior.

En dicha línea, el IPCVA señaló que el costo de la carne vacuna en las 80 carnicerías exhibió costos cuyas alzas son del 6,3%, con respecto al mes anterior, por lo cual esto se refleja en un 74% con en interacción a mayo del 2020.

Sin embargo, en los 40 supermercados relevados en Capital y GBA, el costo promedio de la carne vacuna demostró subas significativas, con una alteración del 5,6% con respecto de abril, esto se ha convertido en un aumento del 86,5% en mayo último.

En los supermercados, los cortes como el peceto poseen un costo más alto ($115) comparado con el relevado en las carnicerías barriales. Lo mismo pasó con la colita de cuadril cuyo costo es alrededor de $129 preeminente en aquellos establecimientos. En el lomo se observó una diferencia de $79. En esa línea lo hicieron los casos de los cortes de más grande consumo, como los cortes de la rueda para milanesas, la diferencia supera los $11 y para la carne picada se observó una diferencia de $9 entre un establecimiento y el otro.

No obstante, en la situación del asado, los supermercados ofrecen el producto a un costo inferior en alrededor de $34 por kilogramo comparado con los de las carnicerías. Las demás carnes poseen comportamientos disímiles: el pechito de cerdo resulta $42,50 más económico en las carnicerías, y el costo del pollo fresco completo resulta inferior en $38 por kilogramo en los diversos supermercados.

Se debe rememorar que el pasado 20 de mayo, el ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la País, al mando de Luis Basterra, divulgó una resolución cerrando por 30 días las exportaciones de carne vacuna, lo cual causó un enérgico rechazo de los diversos sectores de la cadena agroindustrial y un cese de venta de hacienda por la Mesa de Enlace, que finalizó la semana pasada.

El Gobierno busca con la media frenar la suba de costos al consumidor local, algo que hasta entonces no ocurrió, debido a que todavía es un problema en la formación de costos la alta colaboración de los impuestos en los mismos y una inflación que no se detiene, como resultado de la ausencia e una estrategia económico y una macroeconomía en serios inconvenientes que se potenciaron con la enfermedad pandémica.

Hasta entonces el Gobierno se preserva firme en la elección de avanzar con el tamaño, a pesar que la industria frigorífica presentó una totalmente nueva iniciativa para transportar más toneladas de carne por mes a costos disponibles, que el Consejo Agroindustrial aguarda una convocatoria a una mesa de diálogo, que se comprometió armar Alberto Fernández, y la Mesa de Enlace que hasta entonces no recibió una contestación del mandatario de la País, al pedido de audiencia que los líderes presentaron la semana pasada.

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