Organizado por FAO se realizó el Primer Encuentro Interactivo “Impactos, desafíos y estrategias frente a COVID-19 en la Agricultura Familiar”. Este evento, en el marco del Decenio de las Naciones Unidas para la Agricultura Familiar, fue el primero de una serie de intercambios que se celebrarán cada miércoles de manera virtual entre organizaciones de la agricultura familiar sobre temas relacionados con la resiliencia social, económica, productiva y ambiental de su actividad.

Seminario AF resiliente

El primer encuentro se realizó el miércoles 27 de mayo y buscó generar un intercambio entre organizaciones y plataformas regionales de América Latina y El Caribe y organizaciones de productores forestales y agrícolas de Bolivia, Ecuador, Guatemala y Uruguay. De Uruguay se destacó la experiencia del Programa Microcrédito Rural, que fue presentada por Verónica Piovene, representante del Comité de Microcrédito de Cerro Pelado, del departamento de Rivera.

Cerro Pelado es una pequeña comunidad rural, con unos 400 habitantes. Verónica fue docente del Liceo del Liceo Rural y Comunitario de la localidad y ha participado en varias comisiones de Cerro Pelado. En su presentación, la integrante del Comité de Microcrédito habló de los inicios del Microcrédito Rural y también hizo referencia al compromiso social de los beneficiarios del crédito. Mencionó a las Asambleas, donde se toman decisiones importantes, también habló de las líneas de crédito y de cómo el Microcrédito Rural ha mejorado la “calidad de vida de las personas y sobre todo de la mujer rural”. Contó que la herramienta consiste en darle recursos financieros, a nivel local, a pequeños productores, asalariados rurales, jubilados, pensionistas… “básicamente a gente que no ha podido solicitar un crédito porque muchas veces se le solicita garantía o porque tiene que trasladarse hasta la ciudad”. Explicó que acá el crédito “lo solicitan en la localidad, reciben el dinero en la localidad y hacen el pago de las cuotas en la localidad”. También explicó que la aprobación del crédito la hace el Comité, que estudia a cada una de las personas que solicita el crédito y que entre los cinco integrantes del Comité, más el analista de crédito, que es quien completa el formulario de solicitud, se decide si se adjudica el crédito o no”.

Habló de las tres líneas de crédito: de libre disponibilidad, los productivos, los créditos para arreglo de vivienda y desde el año 2018 los créditos a largo plazo. Dijo que “lo importante de esto es que ha habido una evolución a nivel del compromiso social que hay, y que las personas que solicitan al crédito se han empoderado de la herramienta”.

También habló de la mejora que ha significado el crédito en la calidad de vida de las personas y sobre todo de la mujer rural: “las que solicitaron los primeros créditos fueron las mujeres, a veces para cosas básicas como cambiarse los lentes, arreglarse la dentadura o comprar algún electrodoméstico… Después que pidieron, cumplieron con su crédito, incentivaron a sus esposos a solicitarlo… Eso nos parece importante, porque la mujer, y más en el medio rural, como que siempre está atada a las decisiones de los varones, entonces nos pareció importante la iniciativa de las mujeres”, explicó la integrante del comité de crédito.

Verónica también mencionó que la herramienta ha sido muy importante para el desarrollo de las pequeñas localidades: “En el caso del microcrédito, el cliente hace la solicitud y nosotros sabemos para qué lo está pidiendo y, en el caso de los productivos, podemos inclusive ayudar a la persona a ver la viabilidad del proyecto, a conocerlo, a incentivarlo y eso es una manera de que la persona pueda desarrollarse”.

Para finalizar, Verónica explicó que el índice de recuperación del microcrédito rural es del 99% y señaló que “el microcrédito le pertenece a la comunidad”. Por otra parte dijo que este tipo de actividades es muy importante “para darle la importancia que tienen las organizaciones sociales en territorio (…) porque desde el territorio es donde podemos plantear los problemas y tratar de buscar las soluciones”. Señaló que estos últimos años “se ha apoyado mucho a las organizaciones sociales” y resaltó la importancia de que este tipo de herramientas se conozca: “Que esto se conozca, que en el medio rural haya una participación activa de la gente, para mí es muy importante”, dijo.

Verónica también recordó que Cerro Pelado tiene una radio comunitaria, El Chasque, 91.9 FM, que le pertenece a la Sociedad de Fomento Rural de Cerro Pelado y cuyos recursos se consiguieron a través del Proyecto Uruguay Rural del MGAP. La radio funciona gracias al trabajo de los alumnos del liceo de la localidad.

En este primer encuentro, que se tituló “Hacia una agricultura familiar resiliente”, participaron representantes de organizaciones sociales de Colombia, Guatemala, Brasil, Ecuador, Bolivia, Costa Rica y Uruguay.

El viernes 29 de mayo hubo otra actividad de este ciclo de encuentros virtuales. El tema fue “Cooperación Sur-Sur entre organizaciones de productores: mecanismos de ahorro y soluciones para el financiamiento”.

Compartir en Fevalike