«Los miles de muertos y heridos en Nagorno Karabaj no son una película, sino una tragedia con personas reales, por eso el cese del derramamiento de sangre es el principal resultado», destacó el presidente ruso en una entrevista al canal Rossiya 24.

El mandatario ruso aseguró que el problema del estatus final de Nagorno Karabaj sigue existiendo y tendrá que ser resuelto en el futuro, y agregó que esta cuestión será posible resolverla si Armenia y Azerbaiyán establecen relaciones normales.

«El estatus final de Karabaj no ha sido resuelto. Acordamos que por ahora mantendremos el ‘statu quo’, la situación actual», señaló el mandatario, agregando que este «deberá ser resuelto por los futuros líderes y participantes en este proceso».

«A mi juicio, si se crean las condiciones para una vida normal, para el restablecimiento de las relaciones entre Armenia y Azerbaiyán, entre las personas a nivel del hogar, especialmente en la zona de conflicto, esto creará las condiciones para determinar el estatus de Nagorno Karabaj», destacó.

Según sus palabras, la misión principal ahora es el regreso de los refugiados a sus lugares de residencia, de lo que se encargará el contingente ruso de mantenimiento de la paz desplegado en la región. Nagorno Karabaj necesita tiempo para volver a la vida pacífica, aseguró Putin, que añadió que las heridas de este conflicto todavía no se han curado.

La guerra no habría estallado en Nagorno Karabaj si fuera posible acordar la devolución de siete distritos a Azerbaiyán y refugiados de ambos lados, sostiene el jefe de Estado ruso. «La cuestión de devolver a Azerbaiyán cinco, y luego otros dos distritos, que en realidad estaban bajo el control de Armenia, se ha planteado durante mucho tiempo», dijo Putin y explicó que en 2013, en el marco del Grupo de Minsk de la OSCE, «Rusia formuló condiciones que podrían iniciar un proceso de paz». «Y con esto, por cierto, todos los participantes en el proceso de Minsk, entre ellos los copresidentes -Rusia, Francia y Estados Unidos- estaban de acuerdo y mostraron su apoyo».

El 10 de noviembre, el presidente de Azerbaiyán, Ilham Aliyev, el primer ministro de Armenia, Nikol Pashinián, y el presidente de Rusia, Vladímir Putin, llegaron a un acuerdo para poner fin a las hostilidades en la región de Nagorno Karabaj
Según el documento, Bakú y Ereván se detienen en las posiciones ya ocupadas, y una parte del territorio de Nagorno Karabaj, incluida la ciudad de Shushi, de importancia estratégica, se transfiere a Azerbaiyán. Además, Armenia debe devolver a Azerbaiyán varias regiones
Asimismo, el acuerdo prevé el despliegue a lo largo de la línea de contacto en Nagorno Karabaj y del corredor de Lachín de un contingente ruso de mantenimiento de la paz

Comentar