Este martes 13 de octubre se cumplen 48 años de la caída del avión Fairchild Hiller FH-227 que dio lugar al Milagro de los Andes, una de las historias de supervivencia más impactantes de todos los tiempos.

La sorprendente historia inicia el 12 de octubre de 1972 cuando el avión perteneciente a la Fuerza Aérea Uruguaya partió del Aeropuerto de Carrasco con el equipo de rugby del Old Christians Club con destino Santiago de Chile para disputar un partido contra el Old Boys.

Debido al mal tiempo el avión debió descender en Mendoza (Argentina) y esperar al día siguiente, 13 de octubre, para retomar su rumbo hacia tierras chilenas. El vuelo continuó sobre las dos de la tarde con la ruta por Paso del Planchón entre las ciudades de Malargüe (Argentina) y Curicó (Chile).

El avión ascendió hasta los 6000 metros de altura volando en dirección sur manteniendo la cordillera a su derecha. Minutos después un mar de nubes y un cambio de viento importante generó la variable crucial para el desenlace fatal.

Una sumatoria de cálculos erróneos y una desaceleración de la aeronave causó que se adentraran hacia la cordillera en medio de los cordones montañosos, a unos 100 km de desvío de su trayectoria original, e impactaran contra la nieve.

En la primera semana tras el accidente fallecieron 18 de los 45 pasajeros -entre jugadores y tripulación- a causa de las graves heridas. Por su parte, los 27 supervivientes iniciales tuvieron que enfrentarse a duras condiciones ambientales y climáticas con temperaturas entre -25 a -42 °C, y aún plena época de nevadas.

Sin embargo lo peor aún estaba por pasar dado que en la noche del 29 de octubre los sobrevivientes debieron enfrentar una nueva batalla.

Sobre las 23 horas un alud se deslizó por la montaña y sepultó bajo nieve a quienes dormían dentro de los restos del Fairchild FH-227D. Ocho personas murieron asfixiadas esa fatídica noche y otras tres en las semanas posteriores.

Fue de esa forma, y tras varias semanas de discusión para ver en qué momento era más propicio comenzar una expedición, que Roberto Canessa y Fernando Parrado se adentraron en la cordillera el 12 de diciembre para buscar ayuda.

Tras caminar diez días por la nieve y recorrer 59 kilómetros llegaron a la precordillera de San Fernando, en Los Maitenes, donde la suerte los hizo encontrarse con el arriero chileno Sergio Hilario Catalán Martínez.

Luego de ese encuentro fortuito, el arriero volvió al día siguiente con más ayuda y trasladó a Canessa y Parrado a una cabaña próxima donde les dieron de comer y escucharon la increíble historia.

Horas después, a bordo de un helicóptero, Parrado voló hacia el lugar del accidente con personal de rescate a buscar a sus compañeros que habían quedado esperando en la nieve.

El 24 de diciembre los 16 supervivientes, tras 72 días de sufrimiento, retornaron a Montevideo para reencontrarse con sus familiares.

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