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Una persona menor de edad que estaba alojada en un hogar, pasó una semana de vacaciones en julio en casa de su madre, utilizando los dispositivos electrónicos de esta para jugar y acceder a sus redes sociales.

Durante el chequeo de estas actividades, la madre encontró una conversación de índole sexual con un hombre mayor de edad, así como también imágenes y videos de estas características que el adulto enviaba a la joven.

El hombre trabaja con el grupo de niños, en la escuela bíblica, en la música y en la merienda. Allí conoció a la niña de 12 años, se ganó su confianza y la de los responsables y miembros de la comunidad.

En resumen, el hombre había aprovechado la confianza de la niña y otros miembros de la comunidad para construir una relación abusiva con la niña que había sido protegido por Amparo desde que tenía diez años.

Posteriormente la responsable de la joven concurrió al hogar a dar cuenta de lo sucedido, dirigiéndose luego junto a la encargada del establecimiento a realizar la denuncia correspondiente.

Un equipo del Departamento de Delitos Complejos y Trata de Personas, de la Dirección de Información Táctica de dicha Jefatura, puso en marcha un operativo de investigación que dio con la identidad del implicado, por lo que el Juzgado Penal de 4º turno dispuso su detención, la que se hizo efectiva.