Un grupo de ocho países encabezado por Paraguay presentó este miércoles ante el Consejo Permanente de la OEA (Organización de los Estados Americanos) un proyecto de resolución para condenar las violaciones a los derechos humanos en Venezuela, exigir una investigación y pedir el acceso de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) al país.

El borrador también plantea “exigir el acceso inmediato, completo y sin trabas” a Venezuela de la CIDH, un ente independiente de la OEA, que carece de acceso al país desde 2002.

Uruguay, por su parte, anunció que “no participará en la discusión“. La iniciativa también fue rechaza por el representante de Nicaragua, Luis Alvarado, “por tratarse de un país que no es miembro de esta organización”, en referencia a la postura que sostiene Maduro.

Por otra parte, el texto presentado por Paraguay (que sí fue apoyado por ArgentinaBrasilChileColombiaCosta RicaEstados Unidos y Perú) también plantea pedir “la realización de una investigación independiente, exhaustiva y creíble que permita llevar a la justicia a los autores materiales e intelectuales de las violaciones de derechos humanos”.

Hugo Chávez denunció en 2012 la Convención Americana sobre Derechos Humanos, pero Venezuela sigue sujeta a la jurisdicción de la CIDH como miembro de la OEA.

Sin embargo, el gobierno de Nicolás Maduro, que se retiró de la OEA en abril, no reconoce sus competencias.

La OEA desconoce el segundo mandato de Maduro y reconoció por 18 votos al delegado nombrado por el líder del Parlamento Juan GuaidóGustavo Tarre.

“Nosotros desde el representante permanente de Venezuela ante la OEA, designado por la Asamblea Nacional, recibimos una solicitud de que la CIDH más allá de entrar al país pueda instalar un mecanismo”, dijo a los periodistas el presidente de la CIDH, Paulo Abrao.

Abrao señaló que actualmente “hay muchos obstáculos” y que el primero de ellos es la falta de acceso a la víctimas.