Último momento

José Cavallo: del abrazo en campaña al reclamo judicial contra la Intendencia de Salto

José Cavallo sufrió una descarga eléctrica durante un temporal y hoy enfrenta a la comuna salteña en la Justicia tras sentirse abandonado.

El trabajador de Recolección aseguró que salió a trabajar durante el temporal bajo la advertencia de que podía perder el empleo. Tras sufrir una descarga eléctrica, afirma que quienes antes lo abrazaban y saludaban en campaña dejaron de comunicarse con él.

José Cavallo Bentancourt tenía 33 años y trabajaba en Recolección cuando una descarga eléctrica cambió su vida. Había ingresado a la Intendencia en enero de 2026 y, según relató, poco antes del accidente había sido derivado a la fundación Casa Abierta. Asegura que firmó el nuevo contrato el 17 de julio y que el accidente ocurrió al día siguiente.

Cavallo sostiene que aquella madrugada las condiciones eran muy malas y había cables caídos por distintos puntos de Salto. Cuando se le preguntó qué instrucciones había recibido antes de salir, respondió: “Ni una. Que si no salía quedaba sin trabajo. La única”. También afirmó que el encargado conocido como “Bueno” dijo haber consultado a Fabricio Castillo y que la orden finalmente fue salir.

El trabajador recordó además que la ropa que le habían entregado desde Casa Abierta no tenía elementos reflectivos. Según contó, el conductor del camión le repetía que no podía verlo debido a la lluvia y a la oscuridad. Poco después, cerca del liceo número 6, el vehículo alcanzó un cable.

“Aquello hizo plum y de ahí no me acuerdo más nada”, relató. Cavallo dijo que vio un chispazo, sintió dolor en el pecho y perdió parte de sus recuerdos. Asegura que la asistencia demoró entre 15 y 20 minutos.

“Me arruinó la vida”

Después del accidente, Cavallo asegura que su vida cambió completamente. Dice que perdió fuerza y movilidad en el brazo derecho, continúa realizándose estudios y debe viajar a Montevideo por su tratamiento.

“A mí me arruinó la vida”, afirmó durante la entrevista.
Hacia el final de la conversación describió con mayor crudeza las secuelas: dijo que tiene el brazo derecho prácticamente inmovilizado, perdió musculatura y que los días de tormenta siente miedo incluso de salir.

“El brazo no. Lo tengo congelado y ya perdí la musculatura”, manifestó.

Los abrazos de campaña y el silencio después

Uno de los momentos más fuertes de la entrevista llegó cuando Cavallo habló de sus vínculos políticos antes del accidente.

“Nunca me llamó nadie, nunca nada. Y éramos amigos”, sostuvo.

En ese tramo mencionó, entre otros nombres, a Pablo Costela, Carlito Silva y a una persona que la transcripción registra como “Marciote”. Cavallo recordó que durante la campaña existían saludos y abrazos.

“Te abrazaban, ‘che, ¿cómo andás?’, todo esto. No fue nadie capaz de mandarme un mensaje a ver cómo estaba”, expresó.

Cuando se le preguntó directamente si consideraba que aquellos abrazos tenían como finalidad conseguir votos, respondió:

“Y claro. Y claro. Y después me escupieron como semillita de pitanga. Me escupieron”.

También aseguró que intentó conseguir ayuda para los pasajes de su acompañante durante los viajes por razones médicas y que no obtuvo respuesta.

“Tengo el mensaje todo acá. Tengo todo guardado. Lo voy a mostrar”, afirmó.

El caso llegó a la Justicia

Cavallo confirmó durante la entrevista que el expediente 2-82445/2026, iniciado contra la Intendencia de Salto como diligencia preparatoria, está directamente relacionado con el accidente.

Cuando se le preguntó qué busca, lo resumió de manera sencilla:

“Que no me dejen tirado, lo único nomás. Esto va a llevarme un buen tiempo de recuperarme”.

También adelantó que no piensa regresar a trabajar en las mismas condiciones y cuestionó que, después del accidente, nadie se haya tomado siquiera un minuto para llamarlo.

“Si no les importó sacarme bajo una tormenta y no les importó llamarme […] preguntame cómo estoy. No, yo no vuelvo más”, afirmó.

La diligencia judicial busca ahora documentación para determinar, entre otros puntos, quién dio la orden de salir, qué protocolos existían y quién debe responder por lo ocurrido. Cavallo confirmó además que pretende avanzar posteriormente con una demanda indemnizatoria.

“Responsable hay, porque ellos siguen trabajando como si nada y el que está arruinado soy yo”, sentenció.

Comentarios

La opinión de nuestros lectores

0
Todavía no hay comentarios. Sé el primero en opinar.

Dejá tu comentario

Comentá con tu nombre y Gmail. Tu correo es privado y nunca se publica.

Solo se publica tu nombre. El Gmail queda privado para administración y control de abuso.