Mientras que en Uruguay se siembran alimentos genéricamente modificados, el impacto socio-ambiental por el uso de transgénicos, se ha notado considerablemente. Los uruguayos que viven cerca de éstos cultivos, se han visto considerablemente afectados y argumentan que el mal uso de éstas tecnologías, acarrea consecuencias negativas en la salud humana.

Con poco más de tres millones de habitantes, Uruguay produce alimentos para 28 millones de personas y tiene la capacidad de cubrir la necesidad para 40 millones. El modelo agro-exportador que le ha permitido al país, triplicar la exportación en los últimos 10 años, se basa en la producción de soja y maíz transgénico. Este modelo, implica la utilización de agro-tóxicos como el glifosato con graves consecuencias para la salud de la población y el medio ambiente.

Los casos de denuncias de personas afectadas por fumigaciones se multiplican. Es el caso de la localidad de Paso Picón, donde los vecinos viven situaciones desesperantes gracias a los cultivos en la zona.

Escuche a Adriana Pascual, vecina afectado por el glifosato

 

Otros productores también brindaron sus testimonios. Sus casas se encuentran a escasos metros de una plantación de soja. Cada vez que fumigan, tanto las personas como los animales y las plantas, se secan, se enferman o directamente se mueren.

Escuche a Ariel Gulpio, vecino afectado por glifosato

 

El señor Ariel, productor de suelos orgánicos, no solo ha tenido graves consecuencias para su salud, sino que también su negocio, se va a la quiebra.

 

Para conocer porque éstas denuncias se multiplican, conocemos la opinión del Bioquímico Mariano Galeano, quien lleva años investigando las consecuencias por el uso de transgénicos en Uruguay.

 

A pesar de que las autoridades del Ministerio de Salud Pública aún no admiten la relación entre las enfermedades y las fumigaciones, Para Galeano, ya no es posible repetir argumentos de que el glifosato es inocuo como insistieron las empresas Monsanto durante años a pesar de las evidencias que demuestran lo contrario.

 

Adriana Pascual, vecina

 

En muchos casos, las personas en Uruguay temen denunciar a sus propios vecinos ya que existe un complejo tramado social y económico, pero la responsabilidad no es solo de los productores, sino de la falta de reglamentación del gobierno por una parte, y de las empresas que lo venden por la otra.

Bioquímico Pablo Galeano

 

Según HispanTV, en Uruguay hace falta adecuar la reglamentación a la nueva realidad como también los controles para que ésta reglamentación se cumpla. El Instituto de los derechos Humanos, ha admitido que en Paso Picón, no esta garantizado el derecho a la vida, a la salud y el medio ambiente de las personas afectadas por las fumigaciones. No es posible que un país como Uruguay se enorgullezca de producir alimentos para millones de personas ya que si para hacerlo, pone el riesgo la salud de sus propios habitantes.