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El Niño: qué debe contener una mochila de emergencias para una evacuación

Con el fenómeno climático activo y más de mil evacuados en el Litoral, la Agencia Federal de Emergencias detalló los elementos indispensables ante posibles crecidas.

Vista de zonas anegadas por la crecida del río Paraná en el Litoral.
La AFE recomienda contar con recursos para subsistir al menos un día.

Prevención clave frente al avance de las inundaciones

Las intensas precipitaciones y la crecida de los ríos Paraná y Uruguay provocadas por el fenómeno climático de El Niño pusieron en el centro de la escena una herramienta de prevención fundamental: la mochila de emergencia. Frente a este escenario, la Agencia Federal de Emergencias (AFE) remarcó la importancia crucial de contar con un kit de supervivencia previamente organizado para garantizar una evacuación rápida y segura en caso de ser necesario abandonar la vivienda.

El Plan de Coordinación Federal ENOS, activado por las autoridades del Ministerio de Seguridad Nacional a través de la AFE desde abril de 2026, anticipa varios meses caracterizados por lluvias intensas e inestabilidad hidrológica en la región del Cono Sur. Contar con un bolso preparado no exige grandes inversiones económicas, pero sí una planificación familiar metódica.

La preparación cobra máxima urgencia ante la situación que atraviesa el Litoral. Solo en la provincia de Chaco, las autoridades locales confirmaron la asistencia de 913 personas trasladadas y 281 autoevacuadas. En la ciudad de Barranqueras, la altura del río Paraná alcanzó los 7,27 metros, superando ampliamente el nivel crítico de evacuación fijado en 6,50 metros por la Prefectura Naval.

Lista oficial de elementos para subsistir 24 horas

Según la guía técnica elaborada por la Agencia Federal de Emergencias, la mochila debe contener insumos básicos para garantizar la subsistencia de todos los integrantes del hogar durante al menos una jornada fuera de la propiedad:

  • Documentación: DNI, escrituras o papeles de la vivienda y carné de salud guardados en bolsas plásticas herméticas para evitar que se dañen con el agua.

  • Agua y alimentos: botellas de agua potabilizada suficientes para un día y alimentos no perecederos que no requieran cocción (enlatados, galletitas y barras de cereales o chocolate).

  • Salud e higiene: botiquín de primeros auxilios, medicamentos recetados para tratamientos crónicos, alcohol en gel y papel higiénico.

  • Seguridad y comunicación: un silbato para emitir señales sonoras a los equipos de rescate en zonas aisladas, linterna con pilas de repuesto, fósforos y velas.

  • Contactos e información: libreta en papel con números telefónicos útiles de bomberos, policía y servicios de emergencia locales, además de una radio a pilas para mantenerse informado si se interrumpen las comunicaciones móviles.

  • Recursos financieros y valores: dinero en efectivo para transacciones básicas ante eventuales caídas de los sistemas de pago electrónicos por cortes de energía eléctrica, junto con las llaves de la casa y del vehículo.

  • Protección: ropa de abrigo, mudas de cambio y mantas.

En situaciones de alerta naranja o roja por tormentas, las autoridades recomiendan verificar que los teléfonos celulares permanezcan cargados al 100% como medida de precaución adicional.

Simulacros en el hogar y planificación del punto de encuentro

Además de armar el bolso, los expertos de la AFE enfatizan la necesidad de ubicar la mochila en un lugar visible y accesible de la casa, asegurando que todos los miembros de la familia —incluidos niños y adultos mayores— conozcan su localización y sepan cómo actuar.

Se sugiere realizar ejercicios de simulacro doméstico de evacuación, midiendo el tiempo que requiere el grupo familiar para salir de la propiedad y dirigirse hacia la zona segura fijada previamente. Una vez alcanzado el punto de encuentro, el protocolo propone conversar en familia sobre las dificultades observadas para corregir fallas en futuras prácticas.

Inestabilidad climática y caudales en la cuenca del Plata

El fenómeno de El Niño (El Niño–Oscilación del Sur, ENOS), originado por el calentamiento de las aguas en el océano Pacífico ecuatorial, continúa alterando los patrones habituales de precipitaciones en todo el continente.

Informes técnicos emitidos por la represa hidroeléctrica de Yacyretá confirman que los caudales afluentes se mantienen significativamente por encima de las medias históricas, registrando incrementos del 37% en septiembre y del 92% durante octubre. Asimismo, las proyecciones meteorológicas anticipan acumulados de lluvia de hasta 200 milímetros sobre la cuenca del río Iguazú.

Coordinación y medidas preventivas ante nuevas alertas

Frente a la persistencia de las lluvias en la cuenca del Plata, los organismos de protección civil de la región recomiendan a la población mantenerse atenta a los comunicados oficiales y evitar circular por zonas anegadas.

Disponer de la mochila de emergencia actualizada se consolida como una de las medidas individuales y comunitarias más efectivas para mitigar los riesgos derivados de las inundaciones repentinas.

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